Cómo sacar el héroe que llevas dentro
Todos atravesamos desiertos: una pérdida de trabajo o de pareja, por ejemplo.
Para superarlo, es vital ver cuál es el sentido del desierto que se va a atravesar.
La pérdida de empleo puede ser una oportunidad para reinventarse.
Todos llevamos un héroe dentro, una parte de nosotros que aflora en momentos duros y que hace posible que atravesemos nuestros particulares desiertos saliendo más fortalecidos. "Todos hemos atravesado situaciones de dificultad y hemos sabido salir", asegura la doctora en Organización de Empresas, escritora y conferenciante Pilar Jericó, autora del libro 'Héroes cotidianos' en el que detalla cómo se puede recuperar esa valentía que habita en nuestro interior cuando nos encaramos a los reveses de la vida.

"Todos atravesamos desiertos: un despido, la muerte de un familiar, una ruptura de pareja... No hay héroe sin desierto", explica Jericó a ELMUNDO.es, para quien lo importante cuando se da una situación de este tipo es "entender el significado del desierto, ver el sentido del dolor y no quedarte en la resignación".
Pilar Jericó.
En este momento de crisis económica la travesía del desierto que afecta a más españoles es la del desempleo. Con casi cinco millones de parados en el país, Jericó está convencida de que la pérdida de un puesto de trabajo puede ser una oportunidad para reinventarse.
"Todos los grandes empresarios han atravesado por un desierto de una manera u otra", cuenta Jericó, quien aconseja explorar qué posibilidades se pueden abrir tras la pérdida de un empleo y no quedarse en la queja. "Ya que estás en el suelo, recoge las manzanas. Atrévete y emprende esa idea que te estaba rondando, porque ya que estás en el suelo no puedes caer más abajo", demanda.
Cómo encontrar a ese héroe
Jericó distingue entre llamadas del cielo, aquellos cambios que se dan porque nosotros los elegimos, y las llamadas del trueno, aquellos que vienen de forma intempestiva. "Un despido, por ejemplo, es una llamada del truene, que te viene. Y siempre podemos lamentarnos o seguir adelante", explica esta escritora.
Aunque decidamos seguir adelante, tendremos que pasar por la siguiente etapa: la negación de las propias emociones, que implica también echar la culpa hacia afuera. "Esta fase es la más complicada. Incluso hay gente que se queda ahí", explica Jericó, quien recomienda ser valiente y tocar el dolor para poder salir del él. "Si te duele, te duele".
Una vez que miras cara a cara al dolor, llega el miedo. "El agarrotamiento, como diría Woody Allen y ahí es justo cuando entras en el desierto, ese momento en el que no puedes negar las emociones y que se puede convertir en noche oscura, como diría San Juan de la Cruz".
Atravesar ese desierto puede llevar unos meses, pero, según explica Jericó, "lo interesante es que se sale y ahí es cuando empieza la creación de una nueva realidad, cuando se empieza a soñar". En el caso de una pérdida de empleo, atravesar ese desierto implica, por ejemplo, crear nuevos hábitos, como buscar trabajo, o establecer nuevas redes para conseguir ese puesto que tanto hemos deseado. "Es asumir las riendas de nuestra vida, agradecer lo que te pasa con humildad, disfrutar, mimarte y creer en ti", resume esta escritora.
Soñar de forma adecuada
Eso sí, Jericó advierte de que hay que "soñar de forma adecuada" para que esos proyectos puedan convertirse en algo real. "Hay que que soñar cómo te gustaría verte a ti mismo en un futuro", defiende Jericó, quien narra el caso de directivos que "se han visto en la calle y, de repente, han encontrado que ahí se les ha abierto la posibilidad de lograr calidad de vida al tener más tiempo para ellos y para sus familias". "Igual ese sueño puede ser trabajar menos para encontrar la paz o la serenidad o ser mejor padre o mejor pareja", afirma.
También es vital "cultivar el optimismo", en especial en un país como éste que es "afiliativo" y en el que si "tú destacas porque eres bueno tienes que pedir disculpas". "Yo creo que culturalmente estamos muy conectados con el pesimismo y el optimismo no está bien visto", explica la escritora, quien apuesta por, ante esa travesía del desierto, recuperar el valor de la amistad para atravesarlo.
"El lugar en el que estábamos era muy peligroso, incluso emocionalmente, porque le habíamos puesto mucho foco a la consecución de cosas, y para atravesar el desierto es necesario regresar a la esencia y ahí es donde entra la amistad", defiende Jericó, quien también recomienda acariciar la creatividad , "volver a ese niño que llevamos dentro y mirar cara a cara nuestra sombra, esos miedos que nos rondan y que son parte de nosotros para integrarlos como propios".
"Yo viví el no tener trabajo, la ruina económica y gracias a eso he escrito lo que he escrito", cuenta Jericó, para quien "todos somos un poco Neox, el protagonista de Matrix, quien se sumerge en la aventura cuando rechaza la pastilla azul que le daría una vida cómoda pero alienada y elige la pastilla roja, que le permite ser dueño de su destino".
Fuente: www.elmundo.es
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